Relatos eróticos de heterosexuales

Una mamadita en el trabajo (relato erótico)

Ella solo me la quería chupar y yo no pude negarme.

Una mamadita en el trabajo por Sergio

Ella solo me la quería chupar y yo no pude negarme.

Yo trabajo en un cibercafé, y como es de imaginar tengo un montón de clientes diarios, entre los que se encuentran bastantes mujeres. Algunas no son muy lindas que valgan la pena, pero hay otras que son verdaderamente hermosas. Un día jueves abrí el local a las 8 de la mañana, y como de costumbre me disponía a mirar mi correo y demás. En eso estaba cuando se conecto una chica, la cual me dijo que me conocía del ciber. Me contó que su novio la había engañado la noche anterior y que había pasado toda la noche perdiendo el tiempo en internet. La invité a que viniera a mi ciber así podíamos charlar un rato, a lo que contesto que sí: cuando llegó me di cuenta que no era lo que esperaba.

Era morena de ojos marrones, cabello hasta los hombros, lindas tetas y culo mas o menos. La invité con un café y nos pusimos a charlar. Mientras hablábamos me di cuenta que me miraba hacia abajo continuamente, disimuladamente miré hacia abajo y noté que tenía el cierre del pantalón desprendido. Le dije que me disculpara …me moría de vergüenza, a lo que ella me respondió que no le molestaba, lo cual me hizo presumir algo. Me dijo entonces que no hacía falta que me lo subiera “porque en cualquier momento me parece que te lo voy a bajar yo”. Listo, estaba dicho lo que la chica necesitaba.

La invité a venir atrás del mostrador y coloqué el cartel de cerrado en la puerta. Me desprendió el pantalón, y me sacó el pene que comenzó a crecer. Me dijo que le encantaba el perfume que tenia. Decididamente se lo llevó a la boca, pero solo se limitó a pasarme la lengua por toda la cabeza. Yo estaba que explotaba y me la queria clavar de una buena vez, a lo que ella se negó. Entonces llegó la locura: me empezó a chupar el pene con locura, como si fuera el ultimo que iba a tener, me estaba volviendo loco, y me vine en su boca, pero justo ella se la sacó y le acabé en toda la cara. La muy perra se limpio con los dedos y se los chupo todos. En eso yo le quise sacar la falda y no me dejó, me dijo que lo único que quería hacer era chupámela hasta que no diera mas…y bueno, así seguimos por 1 hora mas. Ese fue el día más agotador de mi trabajo, después de ese día nunca mas la vi.

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