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Embarazada

 
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Pirata_36
Pasaba por aquí


Registrado: 23 Oct 2005
Mensajes: 1270

MensajePublicado: Dom Ago 27, 2006 12:10 pm    Asunto: Embarazada Responder citando

Diez días después, mirándose desnuda en el espejo en su casa, luciendo su preñez de casi siete meses, se dijo a sí misma, "¡qué buena estás, Carmen!".

En el espejo veía a una señora hembra, alta, con el pelo castaño suelto, bonitas y largas piernas, espléndidas tetas rematadas por gordos pezones, rotunda barriga de embarazada, y una frondosa figa cubierta de una negra pelambrera. Sin darse cuenta comenzó a tocarse, a acariciar sus pezones y meter un par de dedos en su entrepierna. El recuerdo de la orgía en el lavabo del cine la puso a cien de calentura y la llevó a masturbarse furiosamente, alcanzando rápidamente el orgasmo. Luego del mismo, se duchó, se arregló, se puso las bragas y se vistió con un amplio vestido blanco. Obvió ponerse sujetador. Le encantaba el bamboleo de sus crecidos pechos mientras caminaba. Se dedicó después a cocinar, pero los pensamientos lascivos no se le iban. En esta situación, de ardorosa excitación, tenía miedo de sí misma. Su marido le había llamado diciendo que venía con dos amigos a comer. Que preparara unas piernas de cordero al horno, esas que le salían riquísimas. Que eran dos compañeros del colegio, a los que hacía tiempo que no veía, y quería que comprobaran lo buena cocinera que era. Y que Luis y Gerardo, que así se llamaban, eran casados, pero habían venido sin sus mujeres, al estar de viaje de negocios.

Cuando terminó de preparar la mesa, con el buen gusto que le caracterizaba, comprobó que las piernas de cordero estaban listas, y por eso, al escuchar que abrían la puerta de casa y que llegaba su marido con los invitados, se alegró pues encontrarían la comida en su punto.


- "¡Hola, Carmen!", la saludó su marido al entrar en el comedor donde ella se encontraba.

- "Te presento a Luis y Gerardo, dos compañeros de mi época de colegial", le dijo.

Ella saludó con besos en la mejilla a los dos amigos. Luis era alto, delgado, con pinta de oficinista, y Gerardo era más bien bajo, algo rechoncho, con aspecto de vendedor a domicilio.

- "¡Qué guapa es tu mujer, Ernesto!", comentó con entusiasmo Gerardo, "y el embarazo le sienta muy bien".

Carmen sonrió por el halago y les invitó a sentarse para que no se enfriara la comida. Mientras degustaban los buenos manjares que ella les sirvió, desde un plato de tiras de jamón ibérico, pasando por una ensalada de gambas, hasta las piernas de cordero con guarnición de patatas camperas, la charla fue amena, contando recuerdos y subiendo el tono de la misma a medida que se bebían las botellas de vino. En total, entre los cuatro se tomaron tres de buen tinto de Rioja, y Carmen comenzó a sentir que sus sentidos le pedían marcha. Afirmó que tenía mucho calor, y se desabotonó el vestido por delante. De esa manera en cada movimiento que hacía dejaba a la vista parte de sus pechos. Luis y Gerardo se dieron cuenta y la miraban con descaro. Ernesto, notando como su mujer estaba provocándolos, se sintió animado y pasó a tomar el mando.

- "Carmen, si quieres que te veamos bien las tetas, no te cortes y quítate el vestido", le dijo.

- "¿Qué dices, bandido?", le repuso ella con cara de ingenua.

- "Que nos estás calentando y si no te lo quitas tú, te lo quitar é yo. Luis, Gerardo, ¿queréis que se lo quite?", les preguntó.

- "Hombre, Ernesto, es tu mujer. Y nosotros llevamos varios días sin las nuestras. Si que nos gustaría ver sus pechos de embarazada", contestaron.

Entonces Carmen se puso de pie, salida como estaba, y se colocó entre los dos amigos, que permanecían sentados.


- "Mira, Ernesto, ya que lo has iniciado tú, van a ser tus amigos quienes me desnuden. Anda, no os cortéis, quitadme el vestido, bandidos", les animó.

Con cierta timidez Luis y Gerardo se lo subieron poco a poco hasta sacarlo del todo. Carmen quedó sólo con las bragas, sin nada más. Sus apetecibles tetas quedaron a la vista, arriba de su barriga de siete meses de embarazo.

- "¿Podemos tocarte, Carmen?", preguntó Luis.

- "Haced lo que queráis", dijo Ernesto que se había sacado la polla por la bragueta viendo a su mujer casi desnuda entre sus amigos.

- "Chupadme los pezones", pidió Carmen,

- "tomad la leche que sale de ellos".

Luis y Gerardo se levantaron. Como dos niños golosos comenzaron a mamar los abundantes pechos de la hembra, al tiempo que manoseaban su hinchada barriga. Sintieron como salía leche calentita de ellos y sus pollas crecieron con la sensación. Los dos se bajaron entonces los pantalones y los calzoncillos. Habían perdido la vergüenza. Su timidez quedó aparcada y se mostraron ávidos de sexo. Luis la abrazó por detrás, le giró la cabeza y la besó en la boca, jugando con su lengua. Gerardo, por delante, metió toda su mano dentro de sus bragas. Buscó su raja y allí introdujo dos dedos que empezaron a frotar su clítoris. Ella rebosaba de humedad. Chorreaba flujos y tenía la figa muy patinosa. Gerardo lo comprobó. Sacó los dedos de la figa de Carmen y se los chupó.

- "Saben a gloria. A tía buena calentorra", dijo.

Ernesto, mirando el espectáculo de su mujer, hermosa con su gran barriga de preñada, gozando con dos tíos, tenía una erección tremenda. Se quitó los pantalones, los calzoncillos y se acercó al trío, no quería ser un mero espectador. Su mujer, al verlo llegar, le agarró la polla y se la meneó. Luego, dejando de morrear con Luis se agachó y se arrodilló en medio de los tres hombres. Les fue mamando las pollas, hasta ponerlas a punto. Cuando creyó que estaban preparadas para penetrarla, se agachó, se puso a cuatro patas en el suelo y les dijo,

- "folladme como se folla a una perra en celo".

El primero que se la clavó fue Gerardo. Le quitó las bragas y la penetró por la figa con su gorda polla hasta los huevos. Encendido como estaba, al minuto se corrió, dejándole la raja llena de semen caliente. La sacó y entonces Luis empezó a lamer el ojete del culo de Carmen. Se lo dilató con la lengua y cuando estaba a punto, le metió la polla de un golpe. Ella gimió del dolor por la embestida. Sintió la larga polla de Luis en sus entrañas, y las manos de él apretando sus pechos que le colgaban como las ubres de una vaca ordeñable. Dando alaridos de gusto, Luis derramó su semen dentro del ano, en una larga corrida. Cuando la sacó, enseguida entró por el mismo sitio la polla de Ernesto. Se la introdujo también hasta los huevos, teniendo Carmen la sensación de que le rompía el culo. Pero como Luis le frotaba el clítoris y Gerardo le sobaba la barriga y los pechos, el gusto superó al dolor, y alcanzó un orgasmo salvaje, chillando como si estuviera loca. Oyéndola , también como un loco lascivo, su marido se corrió llamándola puta y guarra, insultándola a lo bestia. Su gran descarga de semen hizo que, al sacarla, rebosara por el ano de Carmen. A continuación entre los tres hombres la incorporaron y su marido propuso un nuevo número. Consistía en llevarla a la cama y degustar su figa como si fuera un exquisito manjar. La llevaron al dormitorio, y allí Carmen se tumbó en la cama, con las piernas abiertas, ofreciéndoles el espectáculo de su negro y frondoso sexo, auténtica incitación a la lujuria más perversa.

Los tres hombres se acercaron, se desnudaron del todo, la limpiaron de semen los agujeros con pañuelos de papel y le recorrieron la raja con sus dedos. Ella sintió como le pellizcaban los labios de la figa, como le frotaban el clitoris, como le sobaban la parte interna de los muslos, como le metían dedos en la vagina. Se retorció con los tocamientos.

- "¡Cerdos, me estáis poniendo a tope, me voy a correr otra vez!", les gritó.

Como respuesta notó lenguas que sustituían a los dedos en su figa. No le importaba quien la lamía primero o después, ya que los tres hombres degustaron el olor y el sabor de su intimidad. En esta situación logró un orgasmo brutal que celebró con chillidos de hembra enloquecida.

- "¡Cómo te has corrido, grandísima puta!", le dijo su marido, levantando sus piernas y dándole palmadas en las nalgas.

- "Vas a ser castigada por lo zorra que eres", la avisó.

Cogió entonces una botella de whisky y la obligó a beber varios tragos. Carmen no quería, pero sus amigos le abrieron la boca para que lo tragara. Se bebió media botella. Con el alcohol se sintió algo mareada.

- "Así tendrá ganas de mear, el whisky es un buen diurético", explicó su marido, "y veréis que calientes nos pone ver como le sale el chorro de pipi por ese figón que estamos contemplando".

- "Eres un maldito cerdo", gimió sin fuerzas Carmen que notaba una tremenda necesidad de orinar con la bebida de la comida y el whisky tomado ahora.

Le daba corte hacerlo en la posición que estaba. Su marido le sostenía las piernas en alto, bien abiertas, y los dos amigos estaban a un palmo de su sexo, abriéndole los labios de la figa, esperando la meada. Ella cerró los ojos y comenzó a orinar. Un gran chorro le salió hacia arriba. Luis y Gerardo se pusieron delante para recibirlo en su cara y sus pollas. Fue una larga meada y al acabar los dos amigos estaban muy mojados por la misma. Sin pausa alguna se lanzó Gerardo a lamer la figa de Carmen.

- "¿Cómo sabe, Gerardo?", le preguntó Ernesto.

- "A flujo de hembra mezclado con sudor y pipi, está buenísima", le repuso.

Luis, por su parte, se dedicó a chuparle los pezones, a sacarles leche y tragarla, mientras le acariciaba la barriga. Luego intercambiaron posiciones, pasando Luis a lamer la figa y Gerardo a dedicarse a los pezones. Carmen se notaba en una nube, por el whisky y la calentura que le envolvía por las lamidas de figa y pezones. Por eso, cuando su marido le puso el culo en la cara y le dijo que se lo besara, ella no protestó y pasó su lengua y sus labios por el agujero anal de su marido. Mientras lo hacía notó como le regaban la barriga de embarazada. Enseguida supo qué pasaba. El guarro de Gerardo se había puesto de pie en la cama y se estaba meando encima de su barriga. Cuando acabó fue Luis el que se meó también, pero eligió otro sitio. Acercó su polla al sexo de Carmen, le abrió los labios de la figa, puso allí su polla y se meó a gusto. Ella se sintió ultrajada, pero estaba de nuevo a punto de correrse. Meter su lengua en el ano de su marido la puso a cien, pero cuando el muy cerdo cambió de postura, le metió la polla en la boca y se orinó allí, la guarrada de beberse la meada la puso a mil. Dando alaridos espasmódicos acabó corriéndose y quedó exhausta, medio ebria, echada en la cama, rodeada de los tres hombres. Pero ellos estaban entonados. No le dieron tregua alguna. Querían más, se disponían a seguir, pero sonó el timbre de la puerta. Ernesto tuvo entonces una idea perversa. Obligó a Carmen a levantarse desnuda, mojada de orines, y le ordenó que fuera así a abrir. Ella se negó, pero él le dio un azote en el culo y la tomó del brazo llevándola hasta la puerta. Allí la dejó sola, se escondió tras una cortina, y Carmen preguntó quien era antes de abrir.

- "Somos los del Super, que le traemos el pedido que hizo esta mañana", contestó una voz juvenil.

Carmen, tapándose el sexo y los pechos con las manos, abrió la puerta. Dos chicos de menos de veinte años, altos y fuertes, la miraron asombrados. Cargando con la compra entraron, ella cerró la puerta, y les acompañó hasta la cocina. Allí dejaron la compra en una mesa, mientras seguían mirándola con cara de salidos. Ella, con el mareo del alcohol, dejó caer sus brazos y no tuvo ya pudor de que la vieran desnuda. Como si fuera parte de un ritual, le dijo a uno de los chicos que se quitara los pantalones y los calzoncillos y se echara en el suelo. La polla del muchacho estaba dura y erecta. Carmen se agachó, se puso encima del chico y se metió la polla en su figa rebosante de humedad. Al otro chico le dijo que también se desnudara y se la clavara por detrás. Así lo hizo obediente y al momento tenía dos pollas que llenaban sus agujeros. Los chicos la disfrutaron con poca delicadeza y se corrieron pronto, derramando una tremenda cantidad de semen en sus entrañas. Luego, Carmen se sentó en el suelo, les dijo que se sentaran a su lado y les pidió que le mamaran los pechos como dos bebés. Los chicos lo hicieron y eso les provocó una nueva erección. Quisieron volver a poseerla, pero Ernesto y sus amigos aparecieron. Dijo a los chicos que no se asustaran, que la mujer que se habían tirado estaba para eso, para que se la tiraran todos los que pudieran. Les propuso que se pusieran a masturbarse como lo hacían ellos, rodeando a Carmen. Los cinco le hicieron caso y se pusieron a menearse las pollas, mientras ella se tocaba la figa. A la orden de Ernesto, se corrieron los cinco a la vez encima de la barriga de embarazada de la mujer. Ella también se corrió al sentir las descargas de semen que la inundaban. Luego, volvió a tener ganas de mear. Se levantó, pidió a los chicos que se pusieran debajo de ella, y se orinó en sus pollas. Al terminar, los chicos fueron al aseo, se arreglaron y se marcharon dando un beso en la boca cada uno de despedida a Carmen.

- "Eres una tía buenísima", le dijeron al irse, prometiendo que no le contarían a nadie lo sucedido, pero a cambio de volver a follarla otro día.

Ella, con un guiño, aceptó. Luego, sola otra vez con su marido y sus amigos, se dirigió al dormitorio. Sabía que no querían terminar. Se echó en la cama, embotada por la ebriedad, pringosa de semen y orines, y les dijo que hicieran lo que quisieran. Ellos se acostaron pero no se pasaron demasiado, estaban cansados también. Se limitaron a darle por el culo, se corrieron en su ano los tres y después la dejaron descansar por fin. Ella, medio dormida, oyó poco más tarde como se despedían de su marido sus amigos y se iban.

Ernesto volvió entonces al dormitorio y se acostó con ella. Abrazando su barriga de embarazada, se durmió a su lado. Eran las cinco y puso el despertador a las siete de la tarde. Así tendrían tiempo de arreglarse y vestirse pues a las siete y media llegaría su hijo del colegio. Y querían, ante él, guardar las composturas.

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casadomorbo
Pasaba por aquí


Registrado: 06 Mar 2006
Mensajes: 64

MensajePublicado: Mar Sep 05, 2006 10:04 am    Asunto: Responder citando

ya estpy de nuevo aqui. Un relato de lo mas caliente, me ha puesto a 1000
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Pirata_36
Pasaba por aquí


Registrado: 23 Oct 2005
Mensajes: 1270

MensajePublicado: Mar Sep 05, 2006 5:09 pm    Asunto: Responder citando

casadomorbo escribió:
ya estpy de nuevo aqui.





Re.....bienvenido amigo!!!





besitosssssssssssss
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georgina
Pasaba por aquí


Registrado: 14 Sep 2006
Mensajes: 79

MensajePublicado: Jue Sep 14, 2006 7:48 pm    Asunto: Responder citando

El primer relato que leo en este foro, bueno, el primero en muchisimo tiempo y bien.... enganchada me he quedado, no podía dejar de leerlo.

Fuerte, intenso y muy morboso.
Me encanta la heroina que has escogido, los viciosos que estan a su alrededor.

Un relato para despertar de mi letargo, jeje.

SEguire si es que mi livido me lo permite, esto va a tener que celebrarse con una alegria para el body.

Buen relato, si señor.
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Pirata_36
Pasaba por aquí


Registrado: 23 Oct 2005
Mensajes: 1270

MensajePublicado: Vie Sep 15, 2006 3:35 pm    Asunto: Responder citando

georgina escribió:


Un relato para despertar de mi letargo, jeje.





Ojalà tu despertar sea bonito y tu letargo sea historia........para mi es un placer......... Contento Contento Contento Contento Contento


besitossssssssssssssssssss
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chelsea
Pasaba por aquí


Registrado: 13 Sep 2006
Mensajes: 449
Ubicación: Ubicada

MensajePublicado: Vie Sep 15, 2006 6:44 pm    Asunto: Responder citando

Wow, sí que es excitante Pirata....
En fin, sobran las palabras, bastan los hechos jejeje
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Pirata_36
Pasaba por aquí


Registrado: 23 Oct 2005
Mensajes: 1270

MensajePublicado: Sab Sep 16, 2006 12:31 pm    Asunto: Responder citando

chelsea escribió:
Wow, sí que es excitante Pirata....



Tus relatos si que son excitantes, chelsea Beso




besitossssssssssssss
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elgato_chuito
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Registrado: 04 Feb 2007
Mensajes: 130
Ubicación: catia la mar venezuela

MensajePublicado: Dom Dic 16, 2007 11:04 pm    Asunto: Responder citando

joder que buen relato...no me habia percatado de el...
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Agata
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Registrado: 24 Jun 2008
Mensajes: 10

MensajePublicado: Mie Jun 25, 2008 2:39 pm    Asunto: Responder citando

Que puedo decir... que al terminar de leerlo estaba a full... más que hot.
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