 |
Foros de sexo almacenX El verdadero almacén del porno gratis
|
| Ver tema anterior :: Ver tema siguiente |
| Autor |
Mensaje |
chelsea Pasaba por aquí

Registrado: 13 Sep 2006 Mensajes: 449 Ubicación: Ubicada
|
Publicado: Vie Sep 15, 2006 12:08 am Asunto: Clase de matemáticas - (Sexo/Sexo oral) |
|
|
Bueno, espero que os guste, aunque me da bastante vergüenza...
Sólo decir que el relato es real 100% en todo y que este es mi debut, jeje. Así que nada, a tragarse la vergüenza.
_______________________________________________________
Clase de matemáticas
Para empezar diré que siempre me he llevado mejor con los chicos que con las chicas. No sé por qué, pero amigas he tenido siempre muy pocas y amigos bastantes. Claro que eso no siempre es bueno, porque te ven como su mejor amiga sin posibilidad de más.
Eso es lo que me pasó a mí con Jorge. Éramos amigos desde siempre, desde preescolar. A eso de los catorce años, cuando sobre todo los chicos tienen las hormonas completamente revolucionadas, a mí me empezó a gustar... pero él no me hacía ni caso, claro, era de esperar. Incluso una noche, por circunstancias que no vienen al caso, dormimos juntos en mi casa, y no pasó nada de nada.
Por suerte, aquello cambió el último año de colegio, con dieciocho años. Empecé a notar ciertas “insinuaciones”, como tocarme el pelo, besos en la mejilla pero muy cerca de los labios, comentarios... Y estuve bastante tiempo decidiendo si lanzarme o no, pero no me atrevía. Y no porque dudara, sino porque no quería perderle como amigo, y no sabía si él buscaba algo más: a mí me atraía, pero no quería nada serio. Sólo era atracción física. Nuestro carácter es demasiado diferente. Para ser amigos está muy bien, pero como pareja no nos soportaríamos.
Un buen día me pidió que le diera unas clases particulares de Estadística, y me fui a su casa. Estábamos solos y bastante tranquilos. Al principio la clase transcurrió con normalidad, pero al cabo de un rato empecé a notar que no me prestaba atención. Bueno, sí me miraba, pero digamos que sólo de cuello para abajo.
Hice como que no me daba cuenta, pero al cabo de unos momentos sentí que me tocaba la pierna.
Pensé que a lo mejor me había dado sin querer, pero notaba perfectamente la palma de la mano en mis piernas desnudas, subiendo. Cuando iba a meter la mano por debajo de mi falda, dije, cortada, pero empezando a excitarme un poco:
- ¿Qué haces?
- Me gustas – contestó, y acercó su silla a la mía.
Yo me separé un poco de la mesa, y entonces me atrajo hacia sí y me besó sin yo, por supuesto, oponer resistencia alguna.
Sentir sus labios húmedos en los míos y su lengua jugando con la mía me provocó un escalofrío que, a pesar del calor agobiante que hacía, me puso la piel de gallina. No sé cuánto tiempo estaríamos así, tal era mi pérdida de noción del tiempo.
Y por si eso fuera poco, metió las dos manos por dentro de mi camiseta y me desabrochó el sujetador. Todo iba muy rápido, pero después de haber deseado durante un par de años enrollarme con él, y habiéndome iniciado hacía poco (unos seis o siete meses) en el maravilloso mundo del sexo, desde luego no iba a ser yo quien lo frenara.
Jorge cogió el sujetador, se levantó, me dio la mano y preguntó:
- ¿Vamos a la cama?
- Sí... – respondí casi sin dejarle terminar.
Allí de pie me volvió a besar, y estuvimos un rato tocándonos como locos hasta que me tumbó en la cama y se puso encima.
- Uf, me pones a mil, no sé como lo haces – murmuró.
Levantó mi camiseta dejando mis tetas al descubierto, que ya tenían los pezones durísimos y empezó a chuparlos y a morderlos con fuerza. Era una sensación indescriptible, una mezcla entre placer y principio de dolor que me volvía loca.
- Sobra ropa – dijo quitándome la camiseta, y yo haciendo lo mismo con una sonrisa de complicidad.
Luego se quitó el pantalón y me desabrochó la minifalda, que tenía sólo un botón por la parte delantera, y prácticamente me arrancó el tanga, que a esas alturas estaba ya empapado.
Le bajé los calzoncillos, notando que estaban también húmedos y que su pene estaba ya completamente duro y era bastante grande.
Volvió a tumbarse encima de mí, besándome frenéticamente, buscando mi lengua y restregando su sexo contra el mío empapado, que seguía y seguía mojándose a cada roce. En mi vida me había imaginado que pudiera excitarme tanto.
- Espera – susurró.
Sin levantarse de encima de mí cogió un preservativo y se lo puso en cuestión de segundos, aunque he de confesar que a mí se me hicieron eternos.
Me penetró despacio, delicadamente, y a medida que entraba yo iba sintiendo como me llenaba entera. Se deslizaba sin ningún problema gracias a que yo estaba excitadísima y empapada, y poco a poco fue aminorando el ritmo. Entraba y salía muy rápido, y él continuaba con su labor de chupar y morder mis pezones. Estaba haciendo que me volviera loca...
Dejándome llevar por el vaivén de sus movimientos salió mi lado más “travieso” y quise jugar con él, tenerle un poco controlado, controlar su placer, sólo saber yo cuándo iba a correrse, detenerme, seguir, parar otra vez... dejarle varias veces al borde del orgasmo para que, cuando por fin estallara, no lo olvidase en su vida.
Por eso le dije que se diera la vuelta y cambiásemos, pero una vez allí encima, después de marcar yo el ritmo botando encima de él, con mis tetas también botando a mi ritmo, moviéndose mientras Jorge las estrujaba y notar varias veces cómo se agitaba su respiración para justo disminuir yo la velocidad o incluso parar en seco, me saqué su pene y le quité el preservativo.
- Pero... ¿qué...? – preguntó contrariado. No sé si pensó que iba a dejarle así y me apresuré a hacerle callar.
- Tú déjate llevar – le susurré al oído, mordisqueándole el lóbulo de la oreja y besándole el cuello, para ir bajando por el pecho, la tripa, y llegar a su entrepierna.
Empecé a darle besos alrededor, haciéndole esperar... haciendo que sintiera mi aliento, mis labios... pasando la lengua por los testículos duros y apretados... haciéndole entender que no iba a saber cuando iba a metérmelo en la boca, y mucho menos cuándo iba a dejar que se corriera, porque tenía su placer en mis manos...
Sus jadeos se hacían más fuertes, sobre todo cuando le agarré el pene y, bajando un poco la piel, pasé la lengua lentamente por el glande. Volviendo al juego de los besos pero dando algún lengüetazo esporádico por encima... Quería que lo deseara de verdad, que me lo pidiese, que casi suplicara...
Y lo hizo
- Joderrr, Laura, me has puesto muy caliente, haz lo que sea pero ya.
Después de unos instantes (tampoco quería hacerlo inmediatamente, me tomé mi tiempo jugando con la lengua por los alrededores) y, cuando por fin me lo metí, fue rápidamente, de un golpe seco, hasta la garganta, lo que provocó que Jorge emitiera un gemido largo y prolongado.
Me lo saqué y volví a meter, despacito, pasando la lengua por el glande y agarrándolo con los labios, con sumo cuidado de que los dientes no entorpecieran mi labor, siempre sin olvidarme de sus testículos, acariciándolos y apretándolos con cuidado pero con decisión...
Volví a sacármelo y apreté un poco, siempre hacia arriba, comprobando que salía líquido transparente y pasando la lengua por él, lamiéndolo, separando la lengua, haciendo que quedara un hilillo de líquido entre mis labios y su pene mirándole provocativa, absorbiendo, apretando con los labios, alternando movimientos...
Jorge me apretó el brazo con una especie de jadeo, y entonces paré en seco.
- Noooo – exclamó.
Le moví el pene despacio, lo justo para que no se corriera y para no dejar de tocarle, no fuera que la excitación desapareciera por completo. Quería tenerle todo el rato a punto, a mi merced. Por eso subí un poco y coloqué su pene entre mis dos tetas, calientes, con los pezones todavía duros, y moví arriba y abajo... arriba y abajo... chupando y absorbiendo el glande otra vez...
Conté otras tres veces que estuvo a punto de correrse pero yo me detenía, paraba... no sabía, no sabía cuándo le iba a dejar y eso le desesperaba... le desesperaba pero le excitaba también... otra vez a punto... y otra...
No sé cuanto duró la mamada, pero fue un intervalo de tiempo bastante largo. Me metí su pene hasta la garganta, aunque ahora ya no utilizaba las manos, y notaba que a él también le gustaba. Además, así me rozaba los pezones y eso contribuía a que permanecieran duros, aunque no es que necesitara demasiada ayuda.
Después de muchísimas veces dejándole a punto , cuando estaba sacando su pene de mi garganta para lamer el glande lentamente, volvió a apretarme el brazo y decidí que ya le había hecho sufrir bastante, así que moví mis tetas arriba y abajo tocando su pene entero mientras me lo metía frenéticamente hasta la garganta, entrando y saliendo, apretando con los labios, absorbiendo, dándole lengüetazos en el glande, todo al a vez... hasta que sentí en la garganta un chorro de semen caliente que salía disparado... y otro... y otro... no paré de chupar hasta que le oí dejar de gemir y la presión sobre mi brazo cedió.
Cuando supe que había terminado me tumbé con él en la cama y me besó.
- Ha... sido impresionante... – titubéo – uf.
Le sequé el sudor de la frente con el dorso de la mano y sonreí.
Continuó tumbado recuperando fuerzas, pero al cabo de muy poco tiempo, me besó en el cuello (punto débil no, debilísimo) y murmuró:
- Te vas a enterar.
Empezó a acariciar con bastante fuerza mis tetas y a jugar con mis pezones. Uno lo mordía y otro lo acariciaba y lo pellizcaba con la mano. La verdad es que seguían como piedras, no había dado tiempo a lo contrario.
Después de estar un buen rato ahí, me besó la tripa, deteniéndose en el ombligo, que es otro de mis puntos bastante débiles, y por fin llegó a mi sexo.
- Ahora es cuando quieres que te haga disfrutar – dijo. Le oía hablar, sentía su aliento en él, en mi sexo, pero no hacía nada – pero sabes que sólo yo tengo el control de tu placer.
Gemí. Era terriblemente excitante saber que alguien me controlaba, no sabía que hasta ese punto. Saber que sólo me iba a correr cuando él quisiera, como minutos antes había hecho yo.
Me besó en la cara interna de los muslos y me los lamió, pasando de uno a otro sin rozar mi sexo más que con su aliento, haciéndomelo desear como nada en el mundo.
- Me pones a cien, estoy a punto de correrme...
- Sí, pero te correrás cuando quiera yo... cuando note que estás ya a punto pararé y vuelta a empezar, para que no sepas cuándo voy a dejar que lo hagas.
Me dio un lengüetazo desde la vagina hasta el clítoris, para después meter la lengua hasta el fondo de la vagina. Mis flujos mezclados con su saliva y con su lengua me ponían muy cachonda...
Estiró los brazos para llegar a mis tetas y me agarró los pezones otra vez, sabiendo que me encantaba, pellizcándolos. Estaban rojos y duros, apuntando hacia el techo.
Empezó a darme lengüetazos en el clítoris lentamente... muy lentamente... y después a mover la lengua rapidísimo a uno y a otro lado, adelante y atrás... Abarcó todo mi clítoris con los labios y absorbió con fuerza, dando toquecitos con la lengua.
No sé cuanto tiempo estuve así, pero me hizo sufrir casi tanto como yo a él, dejándome al borde del orgasmo.
Bajó una de sus manos a mi sexo y empezó a meterme, primero un dedo por la vagina, luego dos, luego uno otra vez, luego dos... la lengua en el clítoris... sí, ya me venía, notaba el orgasmo, esa especie de “no-se-qué” que sentía en el pecho y en la garganta cuando ya estaba a punto... mi sexo empapado, los labios vaginales hinchados, excitadísima en todos los sentidos, agarré las sábanas con las dos manos, dispuesta a disfrutar de aquella oleada de placer, y.... y paró. ¡Paró otra vez! Ya iban... ¿cuántas veces? ¿Cuatro? ¿Cinco? ¿Seis? No tenía la menor idea... Me tenía a su merced, ¿cuándo me iba a dejar correrme? Sólo pensaba en eso...
Abrí los ojos para mirarle y su mirada se clavó en la mía con la misma intensidad y fuerza que su pene me había llenado entera, arqueando las cejas con mirada pícara, como diciendo: “¿ves que soy yo el que lleva las riendas?”
Y por fin, notando mi sexo palpitante y su lengua moviéndose a una velocidad increíble, inusual, más rápido que nunca, y metiendo tres dedos hasta el fondo de mi vagina, me corrí como nunca, gimiendo, casi gritando. Madre mía, en mi vida había tenido un orgasmo ni tan intenso, ni tan largo... Era como cuando subes a una montaña rusa, estás llegando arriba, llegas... te paras... llegas.... y al final te paras una vez ya has llegado, unos instantes que te hacen pensar en lo que vendrá después... aunque nunca es como te lo imaginas... exactamente igual que aquel orgasmo tan intenso, con su lengua caliente y sus dedos en mi vagina, provocando oleadas de placer, bajadas y subidas...
Pero nada en el mundo puede compararse al placer que ambos experimentamos aquel día... y muchos... muchos otros días que han venido después.
 |
|
| Volver arriba |
|
 |
casadomorbo Pasaba por aquí
Registrado: 06 Mar 2006 Mensajes: 64
|
Publicado: Vie Sep 15, 2006 6:59 am Asunto: |
|
|
| chelsea cielo, un relato superexcitante, me has puesto a 10000!!!!!!!!!!!!! |
|
| Volver arriba |
|
 |
georgina Pasaba por aquí

Registrado: 14 Sep 2006 Mensajes: 79
|
Publicado: Vie Sep 15, 2006 9:01 am Asunto: |
|
|
Joer con el escrito!!! Es genial!!!
Es excitante y exquisito a la vez.
Te ha salido redondo. Felicidades. |
|
| Volver arriba |
|
 |
chelsea Pasaba por aquí

Registrado: 13 Sep 2006 Mensajes: 449 Ubicación: Ubicada
|
Publicado: Vie Sep 15, 2006 9:45 am Asunto: |
|
|
Vaya! Me alegro mucho, lo escribí anoche y nada más escribirlo lo publiqué.
Supongo que podría escribir más, aunque me da un poco de corte  |
|
| Volver arriba |
|
 |
georgina Pasaba por aquí

Registrado: 14 Sep 2006 Mensajes: 79
|
Publicado: Vie Sep 15, 2006 9:47 am Asunto: |
|
|
Pues no lo dudes, ponte a ello siempre que te lo pida el cuerpo que te ha salido muy fresquito y caliente a la vez.
 |
|
| Volver arriba |
|
 |
Pirata_36 Pasaba por aquí
Registrado: 23 Oct 2005 Mensajes: 1270
|
Publicado: Vie Sep 15, 2006 3:00 pm Asunto: |
|
|
genial querida chelsea, te has superado, en cuanto lo de 100% real...........mmmmm que bien lo pasastes
Esperemos seguir leyendo tus relatos, a mi personalmente me encantan |
|
| Volver arriba |
|
 |
frema Pasaba por aquí
Registrado: 23 Nov 2005 Mensajes: 362
|
Publicado: Mar Nov 21, 2006 3:32 am Asunto: |
|
|
| Ufff, super bueno.... |
|
| Volver arriba |
|
 |
odium Pasaba por aquí

Registrado: 14 Nov 2006 Mensajes: 40 Ubicación: Nicaragua
|
Publicado: Jue Dic 28, 2006 9:09 pm Asunto: |
|
|
felicidades eso estubo a mil, super exitante tu historia me dejo uff me dio gana de correrme un poc  |
|
| Volver arriba |
|
 |
elgato_chuito Pasaba por aquí

Registrado: 04 Feb 2007 Mensajes: 130 Ubicación: catia la mar venezuela
|
Publicado: Dom Feb 04, 2007 11:14 pm Asunto: diosss |
|
|
| eres demasiado buena escribiendo bebe tendras un gran futuro como escritora besos...demasiado bueno tu relato |
|
| Volver arriba |
|
 |
|
|
Puede publicar nuevos temas en este foro No puede responder a temas en este foro No puede editar sus mensajes en este foro No puede borrar sus mensajes en este foro No puede votar en encuestas en este foro
|
|