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NUEVAS EXPERIENCIAS (SEGUNDA PARTE)

 
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chelsea
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Registrado: 13 Sep 2006
Mensajes: 449
Ubicación: Ubicada

MensajePublicado: Mie Nov 08, 2006 9:41 pm    Asunto: NUEVAS EXPERIENCIAS (SEGUNDA PARTE) Responder citando

Lo prometido es deuda, y aquí va el relato (gracias ReKaTh por recordármelo Guiño )
Aunque creoq ue habrá una tercera parte, en este no cuento todo. Ya sabéis, la noche es joven Guiño

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::
NUEVAS EXPERIENCIAS (SEGUNDA PARTE)

Estuve gran parte de la tarde bastante callada, pensando en lo que había hablado con David.

- ¿Qué te pasa? – me preguntó Jorge, sentándose a mi lado en el bordillo de la piscina.

- Nada, es que antes he estado hablando con David, y...

- Ah, sí, me lo ha contado – me interrumpió.

- ¿En serio?

Le había faltado tiempo, pensé. Pero así era mejor. Me ahorraba contárselo yo.

- Sí, claro, ya lo habíamos hablado de pasada alguna vez... ¿Qué te ha parecido?

- Pues... no sé...

- Podría ser una gran experiencia – se adelantó – a mí me apetece mucho, pero no quiero presionarte. ¿No te excita pensar en estar con tres tíos?

- Sí, mucho, aunque me da un poco de vergüenza – confesé – y además, no estoy segura de querer probar hacerlo con chicas.

- Tengo la impresión de que estas chicas no van a querer hacerlo, y además, quizá sería demasiado para empezar. Pero no estaría mal tenernos a nosotros tres, ¿no? – susurró en mi oído, despacio, con voz enigmática.

- Ya pero se trata de disfrutar todos, y para que disfrutes tú también tendría que haber más chicas, ¿no?

- No necesariamente. Una de mis fantasías es verte con otros tíos, y este podría ser un buen momento para hacerla realidad... Venga tonta, piénsatelo, ya verás como es una experiencia irrepetible.

- Está bien – accedí – hay que probar nuevas cosas.

... ... ... ...

David, que era el más lanzado de todos, fue quien le hizo la propuesta a los demás. Carlos dudó, pero acabó diciendo que sí. Y Sara y María no sólo dijeron que no, sino que además añadieron que no se sentirían cómodas sabiendo que estábamos montando una orgía y que se irían.

- Irse, ¿dónde? ¿Volverse a Madrid? – pregunté sintiéndome violenta. No quería que nadie estuviera incómodo.

- No mujer, salir por ahí – aclaró – les he dicho que se vayan esta noche.

Aún no me lo creía. ¡Me estaba dando día y hora para una orgía!

De pronto me entró el pánico y la vergüenza y empecé a verme llena de complejos. ¿Y si no se lo pasaban bien? ¿Y si no estaba a la altura? ¿Y si Jorge no veía su fantasía cumplida? ¿Y si resultaba que no me gustaba la experiencia?

Hicimos una barbacoa para cenar, y después de comer y haber recogido todo, María y Sara dijeron que se iban a la discoteca donde habíamos estado el día anterior.

Nos fuimos al salón a tomar algo. Entre los tres chicos sacaron hielo y un montón de botellas de todas clases mientras yo cogía los vasos de una vitrina de cristal. Jorge me preparó una copa y nos sentamos en el sofá, bastante juntos los cuatro pero sin estar apretados.

Cuando llevaba ya un par de copas o tres empecé a notar los efectos del alcohol y cómo me desinhibía.

Salí del salón para ir al cuarto de baño, y al pasar por la cocina me llevé un hielo.

Me miré en el espejo del baño. Cada vez que me acordaba de lo que teníamos planeado, me excitaba. Ya casi no tenía vergüenza, o mejor dicho, las ganas de que ocurriese amortiguaban el corte. ¿Sería por el alcohol? No tenía ni idea, pero había decidido que, mientras durase esa sensación, iba a intentar hacer que no olvidaran aquella noche.

Sin dejar de mirarme en el espejo, y dejando el hielo al lado del lavabo, me quité el sujetador. Me levanté la camiseta, cogí el hielo otra vez y me lo pasé por los pezones, que no tardaron ni dos segundos en reaccionar poniéndose duros.

Después, sin secarme, me metí el hielo en la boca, me bajé la camiseta y salí del baño.

Volví al salón. Jorge me fue a decir algo, pero sin escucharle me subí encima de él, poniendo las piernas a los lados, quedando justo nuestros sexos juntos y dirigí la boca a su cuello. Pasé el hielo por él, sin olvidarme de jugar con su oreja, arrancándole pequeños gemidos hasta que se deshizo por completo.

Luego, con la boca muy fría, le di un largo beso en los labios, jugando mi lengua helada con la suya.

- Joder – dijo cuando me separé de él, con un suspiro.

David y Carlos se miraron entre ellos y luego nos miraron a nosotros. Intentaba indicarles que quería jugar con ellos, pero supongo que ninguno sabíamos cómo empezar.

Jorge fijó la vista en mis tetas, en el cerco de agua que había en mi camiseta, y en los pezones perfectamente marcados y las acarició, primero lentamente, después me levantó la camiseta y lo hizo con más decisión, estrujándolas, rozando los pezones.

- ¿Y el sujetador? – preguntó con una sonrisa.

- ¿Quién necesita sujetador?

Sonriendo y sin cambiar de postura, haciendo fuerza hacia abajo para rozarle con más intensidad, los cuatro nos miramos. Jorge me dio una palmada cariñosa en el culo e hizo amago de levantarse, así que me quité de encima.
Carlos y David comprendieron y también se levantaron.
Jorge me indicó que pasara la primera, delante de todos. ¿Se suponía que yo dirigía?

Abrí la primera puerta que tuve a mano. Era una de las habitaciones más bonitas y más amplias en la que dormíamos Jorge y yo, con cuarto de baño incorporado. En el centro había una cama de matrimonio bastante grande, y en una esquina un sillón pequeñito.

Nada más entrar, y antes de que cualquiera de nosotros pudiera reaccionar, Jorge me preguntó en un susurro:

- ¿Quieres probar hoy? ¿Ahora?

Me recorrió un escalofrío al pensarlo y sólo pude asentir con la cabeza. Él entró corriendo al baño y salió con un bote en la mano, que dejó en la mesilla de noche.

Ellos seguían un poco cortados. Incluso David no sabía muy bien qué hacer.

Carlos fue hacia una lámpara de pie que había en el extremo del cuarto y la encendió un poco, dando paso a una luz muy tenue.
Jorge se situó detrás de mí y empezó a besarme en el cuello y a darme pequeños mordiscos que me hacían estremecer. Metió la mano por debajo de mi camiseta y me deshizo de ella.
Carlos se acercó a nosotros, dubitativo, y para terminar de convencerle me aproximé hasta él, ya sin camiseta, le rodeé con los brazos y le besé con fuerza, introduciendo mi lengua en su boca y apretándole contra mí, haciendo que poco a poco le desapareciera la vergüenza.
Esta vez fue David quien se acercó por detrás y me besó en la oreja, mordisqueándola, y me acarició la tripa con las manos. Yo me volví y le quité la camisa, desabrochando los botones lo más deprisa que pude. Después le quité las camisetas a los otros dos y terminé de desnudarles uno por uno. Carlos, que parecía que iba perdiendo el corte, casi me arrancó la falda con un movimiento rápido y dejé caer el tanga al suelo, quedando completamente desnuda.

Jorge era el que tenía el pene más grande, aunque los otros dos tampoco se quedaban atrás. El de David era más o menos igual, quizá algo más corto, y el de Carlos – quien ya estaba casi casi completamente excitado – bastante grueso.

Les hice sentarse en la cama, en fila. Jorge se puso en medio. Yo me arrodillé y me metí su pene en la boca, mirándole a los ojos, mientras acariciaba los miembros de mis amigos, uno con cada mano, alternando el ritmo. Jorge soltó un suspiro, y me agarró las tetas, acariciándolas y apretando los pezones.

Después de un rato así, me saqué el pene de Jorge de la boca y le dije que se cambiara con David, cuyo miembro comencé a chupar, y así hasta que hube hecho lo mismo con Carlos. Después, Jorge se tumbó en la cama y me incitó a acercarme.

No me hice de rogar. Fui hasta él y me senté encima de su pene, que entró con decisión y rapidez en mi interior, provocando un jadeo largo y prolongado por ambas partes. Me moví en círculos y arriba y abajo, alternando los movimientos y la velocidad, suspirando y parando de vez en cuando. Ambos estábamos muy excitados, pero queríamos alargar las cosas.

David y Carlos miraban, excitados, acariciándose, pero nada más.

”No hemos planeado esto para que miren” pensé, viendo que estaban como pasmarotes.

Pero ellos no hacían nada, así que decidí tomar las riendas.

- Ponte de rodillas – dije a Carlos con la voz entrecortada – aquí, delante de mí.

Él me hizo caso, un poco extrañado, apoyándose en la pared. Le había elegido a él porque era el más alto y me imaginaba que era el candidato perfecto para lo que pretendía hacer.

Y no me equivocaba en mis suposiciones, porque al situarse así, su pene quedó justo delante de mi cara, como invitándome.

Antes de hacer nada insté a David a que se situara a mi lado, un poco más adelante, también de rodillas, y alojé su pene entre mis tetas, mientras las movía arriba y abajo, despacio y después más rápido, arrancándole suspiros.

Cuando ya me hube concentrado para compenetrar los movimientos, estiré un poco el cuello y me introduje en la boca el pene de Carlos.

Lo chupé desde la base hasta la punta, saboreándolo, lamí los huevos, volviendo a metérmelo en la boca, introduciéndolo hasta la garganta y tocando la base con los labios...

Me habría gustado retener su orgasmo, pero la verdad es que no iba a aguantar mucho más tanto movimiento, requería una concentración excesiva.

- Joder...

Aquella simple palabra fue el preludio de un orgasmo impresionante. Al oír sus jadeos incrementé el ritmo, chupaba a toda velocidad y metía y sacaba su sexo de mi boca con rapidez hasta que noté un chorro, un disparo caliente de semen. Entonces apreté con los labios y moví la cabeza lo más rápido que pude intentando proporcionarle el mayor placer posible.

Al cabo de unos instantes cayó rendido en la cama, al lado de Jorge (aunque este ni se dio cuenta) y, sonriendo, procedí a introducirme el pene de David en la boca, sin dejar de moverlo entre mis tetas. Me fue más difícil introducírmelo hasta la garganta. Había engañado con el tamaño. Ahora que estaba completamente excitado, había terminado de crecer y me costaba chuparlo entero. Pero mientras acariciaba sus huevos con la mano y le apretaba el pene con la otra, lamiendo el líquido que salía y volviendo a introducírmelo con ganas hasta el fondo, empecé a notar su respiración más acelerada. Así que, con el objetivo de que no olvidara aquel día en su vida, coordiné los movimientos de las manos con los de las tetas, la boca, la lengua, la garganta... y explotó de placer, tal como minutos antes hiciera Carlos, y se tumbó a su lado, agotado.

Jorge se dio cuenta y aprovechó para pedirme que me quitara de encima. Yo lo hice, esperando alguna propuesta.

- ¿Te pones a cuatro patas? – preguntó con una sonrisa traviesa,
situándose detrás de mí, no sin antes coger el bote de la mesilla.

Me puse como él me pidió, quedando cara a mis amigos, mis tetas a la altura de David.

Jorge me pasó los dedos por la vagina y se los empapó, llevándolos hasta mi culo e introduciendo un dedo en el ano. Sentí una especie de presión, ya conocida por la experiencia del día anterior, y gruñí sin querer. Era un poco molesto.

Oí como abría el bote de vaselina, y se untó los dedos. Siguió durante un rato introduciéndome uno, y la presión poco a poco fue cediendo, y delicadamente fue introduciendo más de un dedo. Así estuvimos largo rato, no sé cuanto, pero David tuvo tiempo de reponerse y empezó a jugar con mis tetas, travieso, apretándolas, chupando mis pezones.

- Ya entran bien – me comentó Jorge al oído – ¿lo notas?

Asentí con la cabeza.

- ¿Lo intento? – preguntó.

- Sí...

Me hizo bajar un poco el cuerpo y levantar el culo, de modo que le fuera más cómodo, y de paso tener David mis tetas más accesibles aún.
Noté una presión mucho más grande que todo lo que hubiese sentido antes en la entrada de mi ano. A medida que Jorge apretaba iba notando un pequeño dolor, y me quejé.

- ¿Paro?

- No... no, sigue – contesté, convencida de que acabaría cediendo la molestia.

Él se detuvo, para después continuar un poquito más. Me dolía, pero también estaba muy excitada. Y poco a poco, muy poco a poco y con mucha lubricación y paciencia, el dolor se empezó a convertir en placer. Un placer exagerado, irrepetible, desconocido, que se reflejaba en mis ojos cerrados y mis jadeos.

Noté una especie de vapor caliente en el clítoris. Abrí los ojos y comprobé que Carlos ya no estaba en su sitio. Estaba debajo de mí, tumbado bajo mi cuerpo. Mientras David no daba tregua a mis pezones, que respondían duros como piedras, Carlos procedió a darme fuertes y decididos lametones en el clítoris y meterme varios dedos por la vagina.

Miré a David a los ojos, y su mirada penetrante, pícara, me excitó todavía más, por no hablar de las oleadas de placer que me provocaba estar siendo penetrada por delante y por detrás a la vez, sin olvidarme del clítoris, al que Carlos se dedicaba con fervor.

Aquello fue demasiado para mí y me corrí como nunca, un orgasmo brutal que difícilmente podré olvidar. Las oleadas de placer se juntaron con escalofríos, casi pensaba que me iba a dar algo de tal intensidad.

Carlos y David pararon y se alejaron un poco, sonrientes, mientras Jorge me agarraba más fuerte de las caderas acelerando sus embestidas. Profirió un grito ahogado y un largo jadeo, moviéndose muy deprisa, justo antes de que notara su semen caliente en mi interior.

Una vez hubo acabado, Jorge se tumbó a mi lado, ambos agotados. Había sido increíble.

Estuvimos un rato sin hablar, nadie decía nada. No había mucho que decir, preferíamos invertir el tiempo en otras cosas. Al fin y al cabo, la noche todavía no había acabado.

CONTINUARÁ...
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ReKaTh
Pasaba por aquí


Registrado: 05 Ene 2006
Mensajes: 447
Ubicación: En la oscuridad

MensajePublicado: Dom Nov 12, 2006 7:48 pm    Asunto: Responder citando

¡Un relato genial!

PD: Gracias por la dedicatoria xD
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Pirata_36
Pasaba por aquí


Registrado: 23 Oct 2005
Mensajes: 1270

MensajePublicado: Mar Nov 14, 2006 5:16 pm    Asunto: Responder citando

Joder amiga Chelsea, que me has puesto muy excitado!!!

vaya calenton niña Aplausos


besitosssssssssssssss
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chelsea
Pasaba por aquí


Registrado: 13 Sep 2006
Mensajes: 449
Ubicación: Ubicada

MensajePublicado: Mar Nov 14, 2006 6:18 pm    Asunto: Responder citando

Me halagáis ReKaTh, Piratilla... Me alegra mucho que os guste.
Besos varios Beso Beso
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The princess Arwen
Pasaba por aquí


Registrado: 09 Sep 2006
Mensajes: 282
Ubicación: Somewhere over the Rainbow...

MensajePublicado: Mar Nov 14, 2006 9:28 pm    Asunto: Responder citando

Oh... dan ganas de ponerlo en práctica Gran sonrrisa
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Pirata_36
Pasaba por aquí


Registrado: 23 Oct 2005
Mensajes: 1270

MensajePublicado: Mar Nov 14, 2006 9:54 pm    Asunto: Responder citando

The princess Arwen escribió:
Oh... dan ganas de ponerlo en práctica Gran sonrrisa



Ponlo, que no sea por falta de ganas, princesita, ........y ya nos cuentas, querida amiga Contento




besitossssssssssssssssssss
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